(Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66).- La semana pasada estuvo marcada por la reunión de la Fed, que mantuvo su tasa de interés sin cambios con votos disidentes a favor de una alza, en un mensaje que deja abierta la puerta a un nuevo aumento en diciembre. En paralelo, el conflicto en Medio Oriente siguió sin señales de resolución, con nuevos ataques a embarcaciones en el Estrecho de Ormuz que volvieron a impulsar con fuerza al petróleo. Hacia el cierre de la semana, el mercado de renta variable sufrió una fuerte corrección en el sector tecnológico, nuevamente vinculada a las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial, que arrastró a otros activos.
En materia de datos, el PIB del tercer trimestre en EE.UU. sorprendió al alza, al igual que la confianza del consumidor, las ventas de viviendas nuevas y las peticiones de desempleo, mientras el PCE subyacente de septiembre llegó en línea con lo esperado, señalando una economía sólida con una inflación que aún no cede. A nivel local, en Chile el BCCh mantuvo su tasa de interés en línea con lo esperado y la tasa de desempleo resultó peor de lo anticipado, alcanzando su nivel más alto en cinco años, mientras que en Colombia el Banrep también mantuvo su tasa de interés.
Ese contexto se reflejó en los activos e índices. El petróleo WTI y Brent volvieron a subir con fuerza, impulsados por los nuevos ataques a embarcaciones en el Estrecho de Ormuz y las dudas sobre una salida diplomática, lo que reforzó las expectativas de inflación y de tasas altas por más tiempo. Ese mismo canal, sumado a ventas forzadas por la corrección de las acciones tecnológicas, presionó al oro, que cayó cerca de un 3% hacia los USD 3.900, su nivel más bajo en un año. Todo este aumento en la percepción de riesgo llevó a los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. a corregir con fuerza, ya que actuaron como activo de refugio, con el rendimiento a 10 años cediendo hacia el 4.9%. El dólar y el cobre operaron prácticamente planos y el VIX se mantuvo en torno a 19. En la región, el peso chileno llegó a apreciarse durante la semana, pero revirtió ese movimiento hacia el cierre, con el USDCLP volviendo a la zona de los $994, cerca de la barrera de los $1.000 y prácticamente en los mismos niveles del cierre anterior, mientras el peso colombiano fue el de peor desempeño relativo, cediendo cerca de un 1.6% frente al dólar con el USDCOP en torno a los 3.218.
Esta semana destaca la realización de las elecciones de medio término en EE.UU. el martes 3 de noviembre, con el mercado atento a su impacto sobre la volatilidad. En materia de datos, el foco estará en el mercado laboral: el ADP el miércoles y, el viernes, las nóminas no agrícolas de EE.UU., la tasa de desempleo y los ingresos medios por hora, datos clave para calibrar las expectativas de política monetaria de cara a la reunión de la Fed en diciembre. A nivel local, en Chile el lunes se conoce el Imacec de septiembre y el viernes el IPC de octubre, mientras que en Colombia no hay noticias relevantes.
Perspectivas a corto plazo
La Fed entra en modo de espera: la pausa de octubre estuvo acompañada de un mensaje que mantiene diciembre claramente en juego, y los datos de esta semana, en particular los del mercado laboral, serán determinantes para confirmar o desafiar la expectativa de una nueva alza de tasas de interés. A eso se suman las elecciones de medio término en EE.UU., que podrían generar volatilidad en renta variable y bonos, y la evolución del conflicto en Medio Oriente, con el petróleo en niveles elevados.
Para las monedas emergentes, el escenario sigue siendo de cautela. El peso chileno opera cerca de los $1.000, con el Imacec del lunes como principal lectura local de actividad, mientras el peso colombiano enfrenta un dólar global que se mantiene firme.
En perspectiva, los principales drivers que seguirán seteando el escenario de corto plazo son las expectativas de política monetaria de la Fed, el programa de recompras de deuda del Tesoro que aporta liquidez al sistema, la potencial intervención en el mercado cambiario, y los avances diplomáticos en los dos frentes geopolíticos activos, Medio Oriente y Rusia-Ucrania, cuya evolución seguirá teniendo un impacto directo sobre los commodities energéticos y el apetito por riesgo global.
Barómetro de tasas de interés – Fed
Tras la pausa de octubre, con dos votos a favor de una alza, el FedWatch concentra la atención en la reunión del 9 de diciembre, donde el mercado asigna un 69.8% de probabilidad a una alza de 25pb hacia el rango 4.00%–4.25%, frente a un 30.2% para la mantención. Para la reunión de enero, el escenario mayoritario con 59.4% corresponde al mismo rango 4.00%–4.25%, lo que implica una sola alza acumulada, aunque un 18.3% ya descuenta dos alzas de 25pb acumuladas hasta el rango 4.25%–4.50%.
En términos de lectura, el mercado sigue descontando tasas más altas por más tiempo, lo que mantiene soporte para el dólar y limita el upside de los activos de riesgo y de las monedas emergentes. La Fed continúa altamente dependiente de los datos, y los registros del mercado laboral de esta semana serán la principal prueba para esa expectativa.
Calendario Económico
Semana pasada (26 – 30 de octubre)
La semana estuvo marcada por la decisión de la Fed, que mantuvo su tasa de interés en línea con lo esperado, y por datos de actividad en EE.UU. que sorprendieron al alza: el PIB del tercer trimestre, la confianza del consumidor, las ventas de viviendas nuevas y las peticiones de desempleo resultaron mejor de lo esperado, mientras el PCE subyacente llegó en línea con el consenso. En Chile, el BCCh mantuvo su tasa en línea con lo esperado y la tasa de desempleo resultó peor de lo anticipado. En Colombia, el Banrep también mantuvo su tasa en línea con las expectativas.
Esta semana (2 – 6 de noviembre)
Se viene una semana cargada de datos económicos de actividad y empleo, además de las elecciones de medio término en EE.UU. el martes. El lunes se publican los PMI manufactureros y el ISM manufacturero, y el martes la encuesta JOLTS de ofertas de empleo. El miércoles llegan el ADP, los PMI de servicios y el ISM no manufacturero, y el jueves las peticiones de desempleo. El viernes cierra con las nóminas no agrícolas de EE.UU., la tasa de desempleo y los ingresos medios por hora. A nivel local, en Chile se publican el Imacec de septiembre el lunes y el IPC de octubre el viernes, mientras que en Colombia no hay noticias relevantes.
Perspectiva y escenarios para esta semana:
“Es una semana de alto impacto. Las elecciones de medio término del martes y las nóminas no agrícolas del viernes concentran el mayor poder de movimiento, con el mercado además pendiente de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial que golpearon a la renta variable tecnológica.
Escenario favorable para monedas emergentes: el resultado electoral entrega certeza y reduce la volatilidad, los datos laborales muestran un enfriamiento que modera las expectativas de una nueva alza en diciembre y el petróleo cede ante señales de distensión en Medio Oriente. El dólar cede terreno y el USDCOP podría corregir hacia 3.150–3.190.
Escenario adverso para monedas emergentes: Los datos laborales sorprenden al alza, consolidando la alza de diciembre, mientras el conflicto en Medio Oriente escala y empuja al petróleo, y la volatilidad aumenta por la incertidumbre electoral. El USDCOP podría extender su alza hacia 3.260–3.300.
En cualquier escenario, la evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto en los commodities energéticos podría exacerbar o amortiguar los movimientos generados por los datos económicos. Una nueva escalada que empuje al petróleo al alza reforzaría el sesgo hawkish de la Fed, mientras que avances diplomáticos que moderen el precio del crudo podrían actuar como contrapeso.“, indica el experto de la fintech Global66.
