Luego de cuatro días de paro por avalúos catastrales, la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi) reitera su preocupación por las limitaciones de movilidad a nivel nacional, pero hace un llamado de manera particular por la situación en Santander y Norte de Santander, departamentos que concentran cerca del 23% de la producción nacional de pollo y huevo y que, por motivo del paro, a la fecha tienen más de 10 millones de huevos represados y cerca de 1.500 toneladas de carne de pollo sin poder ser movilizadas.
El cierre de las vías no solo impacta la distribución hacia los consumidores y el funcionamiento de la cadena productiva, también genera limitaciones en el ingreso de alimento para las aves. Solo en Santander se requieren aproximadamente 7.000 toneladas diarias de alimento, lo que impacta la continuidad de la operación en las más de 1.200 granjas que operan en la zona. A esto se suma la cancelación de exportaciones, los 3 millones de huevos que no pudieron ser enviados a mercados internacionales.
Si bien el sector respeta las inquietudes existentes frente a medidas como el aumento en el avalúo catastral, se considera fundamental que estas se tramiten a través de los canales institucionales.
“En Colombia, la protesta pacífica es un derecho que respetamos plenamente. Sin embargo, los bloqueos prolongados están generando afectaciones graves sobre el abastecimiento de alimentos y la operación de sectores esenciales como el avicultor. Es fundamental encontrar un equilibrio que permita ejercer este derecho sin poner en riesgo el abastecimiento y la estabilidad de sectores esenciales para el país. Hoy está en riesgo la seguridad alimentaria y es necesario tomar medidas que garanticen el bienestar de todos los colombianos.” Indicó Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi.
El adecuado funcionamiento del sector avícola depende de condiciones logísticas que permitan su operación continua, en beneficio de productores, trabajadores y consumidores. Las restricciones en corredores estratégicos, como el paso entre Bucaramanga y Cúcuta a la altura de Pamplona y Pamplonita, así como en el acceso desde Boyacá hacia Santander, continúan limitando el flujo de bienes esenciales.
La situación actual evidencia afectaciones en el suministro de alimentos, el funcionamiento de la industria avícola y el abastecimiento de proteína en el país Por ello, Fenavi reitera su llamado a privilegiar el diálogo institucional y a garantizar la movilidad en las vías del país, como condición indispensable para asegurar la continuidad de la producción y el abastecimiento de alimentos.
