Desde unos $35.000 hasta cerca de $437.700 mensuales podría aumentar el aporte personal al Fondo de Solidaridad Pensional para quienes queden fuera de la transición. La cifra surge de un análisis económico elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá, con valores de 2026. Es, hasta ahora, el efecto de bolsillo más visible del fallo de la Corte Constitucional: la reforma revivió, aunque incompleta.
La ley debía empezar en julio de 2025. La Corte la suspendió por una falla de trámite y ordenó repetir la votación en la Cámara. El 25 de agosto avaló la corrección de la mayoría del articulado y fijó el 1.º de abril de 2027 como inicio. Devolvió nueve apartes y un artículo propuesto; tampoco resolvió todas las demandas de fondo.
Cinco cuentas que debe hacer desde hoy
Primera: su nómina no cambia todavía. Hasta el 31 de marzo de 2027 continúa la Ley 100. Un empleado aporta cuatro por ciento de su ingreso base y su empleador, 12 por ciento; un independiente asume el 16 por ciento. Quien cotiza sobre $3 millones paga $120.000 como asalariado y $480.000 por cuenta propia. Las edades tampoco cambian: 57 años para mujeres y 62 para hombres.
Segunda: cuente sus semanas, pero no dé por hecho el corte. El artículo 75 protege a mujeres con 750 semanas y hombres con 900 cuando rija. No conceden pensión: definen quién conserva las normas anteriores. Los 218 días hasta abril sirven para ordenar la información; no garantizan que sumar 31 semanas permita quedar protegido. Las autoridades deberán precisar el corte aplicable.
“El dato decisivo ya no es la edad: cada persona debe saber cuántas semanas tiene y cuánto le falta para el corte”, explica Sonia Liliana Tejedor, directora del programa de Contaduría Pública de la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá. Descargue su historia laboral, compárela con contratos y desprendibles, y reclame aportes ausentes o salarios equivocados.
Tercera: identifique a dónde irá su dinero. Para quienes queden fuera de la transición, la cotización hasta 2,3 salarios mínimos irá a Colpensiones y la del excedente, a una administradora privada autorizada. Con el mínimo de 2026, el umbral es $4.027.082; el valor dependerá del salario mínimo de 2027.
“No debe confundirse distribución con un nuevo cobro. Para quien está por debajo de cuatro mínimos, cambia la ruta del dinero, no la tarifa ordinaria”, precisa Tejedor. La ventana de traslado venció el 16 de julio de 2026 y el fallo no la reabrió.
Cuarta: mida el aumento real. El análisis de la Facultad comparó la escala vigente con la nueva para quienes no entren en transición. Con cuatro mínimos ($7.003.620 en 2026), el aporte solidario pasaría de uno a 1,5 por ciento: alrededor de $35.000 adicionales al mes. En el tope de 25 mínimos ($43.772.625), subiría del dos al tres por ciento: cerca de $437.700 más.
No es un cobro de 2027, sino una referencia en pesos actuales. La cifra dependerá del salario mínimo y de los redondeos de la planilla PILA. Si tiene varios ingresos, sume sus bases de cotización para determinar su rango.
Quinta: separe lo aprobado de lo pendiente. Desde la notificación, la Cámara tendrá 30 días hábiles para discutir los asuntos devueltos. Si cambia textos, podría requerirse conciliación con el Senado; después, la Corte verificará la corrección. Si el trámite falla, podrían quedar fuera, aunque el núcleo avalado conserve su fecha.
Está pendiente la reducción de 50 semanas por hijo, hasta 150. No debe confundirse con la disminución general para mujeres: en Colpensiones se exigen 1.250 semanas en 2026 y 1.225 en 2027.
Su ruta tiene cinco verbos: descargar, comparar, reclamar, sumar y guardar. Revise su historia laboral, calcule su ingreso base, guarde comprobantes y espere instrucciones antes de decidir. La reforma volvió; conocer sus propias cifras será la mejor defensa para su bolsillo y su futura pensión.
