Las Sociedades de Beneficio e Interés Colectivo (BIC) y las Empresas B Certificadas están revolucionando la forma de hacer negocios en Colombia, impulsando un cambio positivo en la sociedad y en el medio ambiente.
Ambas entidades comparten valores y objetivos similares; además de buscar la rentabilidad, utilizan la fuerza del mercado para mejorar la calidad de vida de sus colaboradores, empoderar a las comunidades, apoyar la justicia social y la preservación del medio ambiente.
Aún siendo similares, tienen diferencias importantes. Las Sociedades Comerciales de Beneficio e Interés Colectivo, conocidas como sociedades BIC, son empresas registradas como BIC en las cámaras de comercio, que eligen de forma voluntaria fusionar las ventajas de su actividad económica con acciones específicas dirigidas a promover el bienestar de sus trabajadores, contribuir a la equidad social en el país y participar activamente en la protección del medio ambiente.
Por su parte, las Empresas B Certificadas, son reconocidas por cumplir con estándares rigurosos que son auditados y certificados por B Lab, una entidad que garantiza la veracidad de sus impactos. Aunque las Empresas B no necesariamente adoptan una estructura legal específica como las Sociedades BIC, existen 30 empresas en Colombia que cuentan con ambas denominaciones (B y BIC).
Esta nueva generación de empresas coincide en que incorpora un propósito social y ambiental que trasciende el beneficio e interés exclusivo para sus accionistas. «Ambas, tanto las Empresas B como las sociedades BIC, están impulsando el crecimiento de la economía colombiana de una manera responsable y sostenible; por eso desde Sistema B, impulsamos que las empresas se certifiquen, pero más allá de eso les alentamos a empezar a medir sus impactos sociales y ambientales a través de la Evaluación de Impacto B y por supuesto, a dar sus primeros pasos como negocios con impacto, adoptando la figura jurídica BIC.», afirmó Camilo Ramírez, director ejecutivo de Sistema B Colombia.
Conforme a la información proporcionada por la Superintendencia de Sociedades, cada año las Sociedades BIC deben preparar un informe de gestión que detalle el impacto de sus actividades. Este documento permite demostrar el compromiso de la empresa con el bienestar de las personas, la comunidad y el planeta, y puede ser presentado utilizando diferentes estándares: la Evaluación de Impacto B, los Estándares GRI, la Norma ISO 26000, SDG Compass y la Serie de normas AA1000.
Uno de los incumplimientos más frecuentes identificados es la falta de información cualitativa y cuantitativa sobre la gestión realizada, seguido por el uso inadecuado o la no utilización de alguna de las metodologías aprobadas, así como la presentación del informe de gestión BIC fuera del informe de fin de ejercicio. Este se presenta ante la Superintendencia de Sociedades al final del primer trimestre de cada año; en el 2024 la fecha será el 31 de mayo.
Para facilitar este proceso y garantizar que las sociedades BIC cumplan con su deber, Sistema B Colombia ha creado una guía gratuita para la elaboración del reporte de sostenibilidad utilizando la Evaluación de Impacto B; documento que servirá como insumo para su reporte. Esta guía se encuentra disponible en este enlace y puede ser descargada, incluso por empresas que no tengan figura jurídica BIC, pero que estén interesadas en reportar sus impactos sociales y ambientales a todos sus grupos de interés.
Vale la pena destacar que la evaluación de impacto B, además de servir como insumo para el reporte, ayuda a las empresas a identificar áreas de mejora, realizar un seguimiento del progreso a lo largo del tiempo, comparar su desempeño con el de sus pares de la industria y comunicar su impacto a las partes interesadas. Este proceso evalúa el desempeño de la empresa en cinco áreas clave de impacto, abordando una amplia gama de criterios que han sido desarrollados con base a los más altos estándares de gestión a nivel mundial.
Existe un gran interés de quienes lideran sociedades BIC, no solo en relación al cumplimiento de su gestión a través del reporte, sino también en la búsqueda de conexiones de valor, entre organizaciones con un enfoque diferente a la hora de hacer negocios. “Estas alianzas son clave para seguir entendiendo a la empresa como motor de transformación social. Es por esto que desde Sistema B estamos construyendo la Comunidad BIC, invitando a las sociedades BIC a conectarse entre sí y compartir valor”, indicó Andrea Barrientos, Coordinadora de la Comunidad BIC de Sistema B Colombia.
