En el marco de la instalación de la versión 14 del Congreso de Asomicrofinanzas, el viceministro de Hacienda, Diego Guevara Castañeda reconoció los desafíos que enfrentan los trabajadores del sector de la economía popular como la insuficiente valoración de su trabajo, la inseguridad laboral y las dificultades para acceder al sistema financiero formal.
A su vez Guevara Castañeda destacó la importancia de las microfinanzas para poder cerrar esta brecha de acceso en pro del desarrollo de este importante sector de la economía del país que impacta positivamente en la generación de empleo, el dinamismo económico local y la producción de bienes y servicios.
“Casi el 50% de la infraestructura económica del país está ligada a la economía popular que tiene una importancia crucial en Colombia. Gran parte de los ingresos de estos trabajadores se reinvierten en la economía local, estimulando la demanda y promoviendo el crecimiento económico”, indicó.
El Grupo Bicentenario y programas como CREO juegan un papel esencial al facilitar el acceso al crédito para los actores de la economía popular. Esto les permite invertir en sus negocios, mejorar su productividad y salir de la informalidad.
Resulta clave una articulación entre entidades como Finagro, Banco Agrario, Findeter, Bancoldex y la Previsora para garantizar una oferta de crédito más amplia y diversificada para los emprendedores de la economía popular.
En su presentación ante los cerca de 500 asistentes al Congreso de Asomicrofinanzas, insistió en que es necesario seguir trabajando para ampliar la cobertura de los programas microcrediticios y llegar a los sectores marginados.
Dijo que el apoyo que dan las microfinanzas a la economía popular contribuye a fortalecer el tejido social y a reducir la desigualdad, además fomenta el desarrollo local al incrementar el consumo local, pues se impulsa el desarrollo de las economías regionales y se crean oportunidades de empleo.
“Las microfinanzas pueden estimular la innovación y el emprendimiento en sectores como la agricultura, el comercio y los servicios”, agregó.
Reiteró que las microfinanzas amplían el acceso al crédito, promueven la inclusión financiera y empodera a los sectores más vulnerables de la población.
Además, dijo es importante trabajar para ampliar la cobertura de los programas de microfinanzas y llegar a los sectores más marginados y aumentar los créditos para financiar proyectos de mayor envergadura.
Llegar con recursos a la base de la pirámide
En su intervención, el Superintendente Financiero, César Ferrari, dijo que en la composición de la cartera de crédito total del país, que a mayo de 2023 alcanzó los 679.8 billones de pesos y a mayo de 2024 a 688.4 billones de pesos entre las modalidades comercial, consumo microcrédito y vivienda, el microcrédito representa una fracción muy reducida del total de créditos otorgados en la economía: 2.8%, cifra que, según él, debería crecer mucho más.
“Tenemos el enorme desafío de llegar a más personas, las que realmente están en la base de la pirámide para que tengan mucho más acceso al crédito”, precisó. “Los pobres son buenos pagadores y lo podemos comprobar con facilidad”, complementó.
Ferrari presentó los 5 proyectos estratégicos con los que la entidad propone fortalecer la economía colombiana, el primero de ellos el de Finanzas abiertas, que apunta a la interoperabilidad bancaria del intercambio de información, con el fin de impulsar la inclusión crediticia.
También planteó el proyecto de Supervisión Digital que pretende reducir costos para entidades financieras disminuyendo gastos operativos como la eliminación de formatos y la implementación de procesos digitales para extraer digitalmente la información en tiempo real, lo que permitirá realizar una mejor analítica de los datos para elaborar proyecciones económicas y modelos de perspectiva. Otros proyectos estratégicos que mencionó Ferrari son la reconstrucción de la matriz de riesgo, la optimización normativa y la modernización de la entidad.
