El Mundial de Fútbol 2026 genera una alta movilización en bares, restaurantes y establecimientos de entretenimiento en Colombia, que conlleva un incremento significativo en la demanda energética de estos negocios, un factor que podría aumentar el riesgo de cortocircuitos, apagones e incluso incendios estructurales durante las transmisiones de los partidos.
Debido a esta enorme fiesta deportiva, la infraestructura eléctrica de los establecimientos de comercio, se convierte en un desafío crítico e invisible por el uso simultáneo de proyectores, grandes equipos de sonido, luces adicionales y electrodomésticos de cocina de alta demanda, que incrementan exponencialmente el riesgo de sobrecalentamiento en el cableado, derretimiento de aislamientos y cortocircuitos que pueden terminar en tragedias.
«La pasión por la Selección Colombia debe vivirse en entornos seguros. Un gol no puede verse interrumpido por un apagón que dañe los equipos de refrigeración o, peor aún, por un conato de incendio que ponga en peligro a clientes y colaboradores. La prevención técnica es la mejor estrategia para anotar un golazo comercial en este Mundial», afirmó William Vizcaíno, Director general de NYCE en Sudamérica.
Los riesgos no son menores ni hipotéticos.
De acuerdo con los reportes técnicos de la Asociación Nacional de Protección contra el Fuego, ANRACI, las fallas eléctricas, tales como instalaciones antiguas, sobrecargadas o deficientes, figuran de forma persistente entre los principales detonantes de emergencias. En Colombia se registra un promedio alarmante de cerca de 10 incendios estructurales diarios a nivel nacional, concentrándose la mayor vulnerabilidad en zonas comerciales con infraestructuras propensas al estrés energético.
El riesgo se agudiza drásticamente durante las temporadas o eventos de alta demanda comercial. Los análisis del gremio demuestran una relación directa entre el uso desmedido de extensiones provisionales, la conexión simultánea de múltiples aparatos y los picos estacionales de incendios provocados por sobrecargas en los sistemas de los locales comerciales.
Así mismo, las auditorías regionales en el sector de servicios revelan panoramas sumamente críticos: en diversas zonas con alta densidad de establecimientos de entretenimiento y alimentos, las deficiencias y fallas eléctricas llegan a representar hasta el 65% de las causas de incendios estructurales, sumado a que un porcentaje menor de los comercios cuenta con sistemas de protección técnica adecuados bajo la norma.
Frente a esta alarmante realidad, las ciudades principales ya registran incrementos superiores al 12% en la incidencia de incendios en edificaciones, lo que ha prendido las alarmas de los cuerpos de bomberos y ha motivado un llamado urgente de las autoridades para mitigar los factores de riesgo eléctrico en los negocios.
Cabe recordar que emergencias como el grave incendio provocado por un cortocircuito en el restaurante La Comarca en Ibagué, en julio de 2025, evidencian cómo un fallo eléctrico puede destruir un negocio en minutos.
Este panorama hace que los expertos de NYCE, hagan un llamado urgente a los dueños de los establecimientos para que revisen a fondo sus sistemas eléctricos, bajo los lineamientos del Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas, RETIE y el Reglamento Técnico de Iluminación y Alumbrado Público, RETILAP, normativas de obligatorio cumplimiento en Colombia que garantizan la seguridad de las personas y sus bienes.
Operación libre de riesgos durante la temporada mundialista
NYCE comparte 5 recomendaciones esenciales para el sector de alimentos y bebidas:
1. Evitar la sobrecarga de circuitos a toda costa
Conectar múltiples pantallas gigantes, sistemas de audio y enfriadores a un solo tomacorriente o recurrir al uso de las llamadas extensiones «piratas» o artesanales supera con creces la capacidad del sistema. Es vital balancear las cargas eléctricas y utilizar únicamente tomas y multitomas certificadas que cumplan con el RETIE.
2. Eliminar el peligro de electrocución por líquidos
Los restaurantes y bares son zonas de alto tráfico donde los derrames de bebidas son comunes. Los cables expuestos, los empalmes provisionales o las conexiones en el piso cerca de las mesas de los clientes representan un peligro de choque eléctrico mortal. Toda la instalación debe estar debidamente canalizada y aislada.
3. Diseñar rutas seguras para el cableado (Adiós a los tropiezos)
Es muy común ver cables de proyectores o bocinas cruzando pasillos o zonas de tránsito de meseros y comensales. Además de provocar caídas, el pisoteo constante daña el aislamiento interno del cable, lo que genera cortocircuitos invisibles que detonan incendios. Utilice canaletas protectoras de alta resistencia en zonas de paso inevitable.
4. Proteger los equipos vitales y la cadena de frío
Las interrupciones abruptas de energía o los disparos de los interruptores (tacos) no solo arruinan la experiencia del partido, sino que pueden paralizar el sistema de facturación (POS) y dejar sin refrigeración los alimentos, comprometiendo la salud pública. Se recomienda contar con sistemas de Respaldo de Energía (UPS) y supresores de picos debidamente certificados para proteger la inversión tecnológica.
5. Realizar una auditoría e inspección técnica RETIE / RETILAP
Antes de que ruede el balón, un profesional calificado debe inspeccionar el tablero eléctrico del local, revisar las puestas a tierra y verificar que la iluminación adicional cumpla con las normas de eficiencia y seguridad térmica de RETILAP. El cumplimiento normativo no es un trámite, es el seguro de vida de cualquier negocio.
El Mundial 2026 representa una oportunidad económica muy importante para el sector gastronómico y de entretenimiento en Colombia. Asegurar que las instalaciones eléctricas estén a la altura del evento garantizará que los únicos gritos en los establecimientos sean de celebración por los goles de la Selección.
