(EFE).- El pasado mes fue el junio más caluroso en Francia desde que existen registros, en especial por la ola de calor de los últimos días, en los que se batieron varios récords consecutivos de temperatura, informó este viernes Météo-France.
El organismo oficial de previsiones meteorológicas apuntó que el episodio canicular que comenzó el día 17 y que tuvo sus días más intensos el 24 y 25 de junio fue, con una duración de 14 días, menos largo que la ola de calor histórica de 2003, con 16 días, pero fue «más intenso».
Los días del pico esta vez fueron los más calurosos jamás registrados en general en Francia desde que se iniciaron este tipo de registros en 1947, ya que tanto el 24 como el 25 la media diaria del país -medida a partir de una treintena de estaciones meteorológicas representativas repartidas por el territorio- fue de 30 grados centígrados.
Se superó así el récord registrado la víspera, el martes 23, cuando esa media había sido de 29,9 grados, otra cifra nunca vista hasta entonces.
«El miércoles 24 de junio y la tarde del jueves 25 de junio también fueron las tardes más calurosas jamás registradas, con 38,5 °C el miércoles y 38 °C el jueves, como media de las temperaturas máximas en Francia. La noche del miércoles al jueves también fue la más cálida jamás registrada, con una media de temperaturas mínimas de 22,0 °C», precisó Météo-France en un comunicado.
Algunas de las noches más difíciles se vivieron en Nantes, con 27,2 grados de mínima; Burdeos, con 26,8 grados; o París, con 26,4 grados.
Por el día el mercurio registró niveles extremos nunca vistos como los 43,8 grados de Saintes el 24 de junio, los 43 de Brive el 22 de junio, o los 42,7 de Cognac.
En París el termómetro se elevó por encima de los 40 °C los días 24 y 25 de junio de 2026, un umbral que solo se ha superado en cinco ocasiones -contando con las dos de esta ola de calor- en la capital desde que se iniciaron los registros en 1947.
Sequía extrema
Las temperaturas extremas tienen un efecto de riesgo por la sequía del suelo «que se instala de manera duradera y se agrava día a día», con peligro incrementado de incendio.
A fecha de 27 de junio, según Météo-France, los suelos se acercan a su nivel de sequía más extremo jamás registrado en Alsacia, Aquitania, Auvernia, Lemosín y Mediodía-Pirineos.
«La situación actual del suelo es similar a la de los grandes episodios históricos (de sequía) registrados desde que se iniciaron las mediciones en 1959. El regreso de las precipitaciones, con acumulados que alcanzan entre 20 y 30 milímetros en algunos lugares, aún no ha supuesto una mejora significativa de la sequía del suelo», precisó el organismo.
Este mismo viernes, la ministra de Sanidad francesa, Stéphanie Rist, detalló que durante la semana del lunes 22 al domingo 28, en coincidencia con lo peor de esta última ola de calor, Francia registró, en relación a la semana precedente, un exceso de decesos de al menos 2.025 personas.
Son cifras provisionales ya que este recuento solo recoge las muertes notificadas a través de certificados de deceso electrónicos, que habitualmente constituyen alrededor del 60 % del total.
Los datos, recopilados por la agencia Santé Publique France, revelan que el aumento de muertes de esa semana de calor intenso -aunque no se puedan atribuir todas directamente a la ola de calor, se emplea el indicador de desviación como orientación de los efectos en la mortalidad- fue de casi el 30 % respecto a la semana anterior.
