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12 de enero de 2026La inflación anual se ubicó en 5,10% al cierre de 2025, 10 puntos básicos menos que en 2024
(Investigaciones económicas Bancolombia).- En diciembre, la inflación anual se redujo en 20 puntos básicos (pb), hasta 5,10%, como resultado de una variación mensual de 0,27%, tal que se desaceleró por segundo mes consecutivo y se ubicó en el nivel más bajo desde agosto. El dato fue inferior a la expectativa del consenso de analistas, que anticipaba una cifra cercana a 0,35% mensual. En esta ocasión, los componentes de servicios y bienes aportaron de forma positiva al resultado, mientras que los rubros de regulados y alimentos ejercieron presiones a la baja, debido a la disminución en los precios de las tarifas de servicios públicos y de los alimentos perecederos.
Así las cosas, aunque el dato de cierre de 2025 evidencia un alivio frente a la tendencia alcista de la segunda mitad del año, no disipa las dudas sobre las presiones inflacionarias vigentes. De hecho, la inflación sin alimentos ni regulados marcó el nivel más alto desde enero. En este sentido, la indexación se mantiene como el principal reto para lograr una convergencia más rápida hacia el rango de tolerancia en torno a la meta de inflación del Emisor (entre 2% y 4%), en especial después de conocerse que el salario mínimo aumentó en 23% para 2026.
La inflación anual del rubro de servicios se aceleró en 21 pb, tras la tendencia a la baja de noviembre y se ubicó en 5,93% en diciembre, el nivel más alto desde agosto. Este comportamiento obedeció a una variación mensual de 0,65%, superior al promedio histórico para el último mes del año (0,49%). El incremento se explicó principalmente por las tarifas de comidas en establecimientos de servicio a la mesa (1,28%), así como por una mayor contribución de las tarifas de arriendo imputado (0,35%) y efectivo (0,36%), las comidas preparadas por fuera del hogar (1,31%) y un fuerte ajuste en las tarifas de transporte intermunicipal, interveredal e internacional (6,91%%).
La inflación anual de bienes se aceleró levemente en 4 pb luego de la ligera reducción de noviembre, hasta 2,64% anual, su nivel más alto desde marzo de 2024. Este rubro del IPC presentó una variación mensual de 0,14%, valor equivalente a la mitad del registro que usualmente marca el segmento de bienes en el undécimo mes de cada año (0,26%). El registro respondió a los aumentos en los precios de la cerveza y el refajo (0,62%) asociados a efectos estacionales, los productos farmacéuticos y dermatológicos (0,55%), los artículos para higiene corporal (0,28%), los artículos en oro, plata y piedras preciosas (2,16%) y las prendas de vestir para hombre (0,32%).
Entre tanto, la inflación anual de alimentos se desaceleró por segundo mes consecutivo, impulsada por los menores precios de los perecederos y de los procesados, debido a condiciones favorables de oferta y a menores presiones de costos. La variación mensual se ubicó en -0,10%, consistente con una variación anual que descendió de 5,72% a 5,06%, su nivel más bajo desde julio. El dato mensual permaneció muy por debajo del promedio histórico para ese mes (0,68%).
Alimentos perecederos: el registro anual se desaceleró por segundo mes consecutivo hasta 3,81%. El dato mensual(-0,78%) se ubicó muy por debajo del promedio histórico para diciembre en este segmento (0,45%). Resaltamos que las frutas (-4,36%), la cebolla (-6,99%), la zanahoria (-14,47%), los huevos (-0,97%) y el tomate de árbol (-2,52%) fueron los productos que favorecieron la deflación mensual.
Alimentos procesados: la inflación anual se desaceleró por segundo mes consecutivo desde 6,03% hasta 5,43%, en línea con una variación mensual de 0,10%, por debajo del comportamiento histórico para diciembre (0,75%). Los productos que más aportaron al avance mensual de los precios fueron la carne de res (0,66%), los quesos (1,76%), la leche (0,26%) y las gaseosas (0,25%). Por el contrario, el arroz y el azúcar fueron los productos que menos contribuyeron al resultado.
El grupo de regulados se desaceleró luego de tres meses al alza, con una variación anual que pasó de 6,34% a 5,40%. Esto fue resultado de un registro mensual de -0,17% que se ubicó muy por debajo de la inflación habitual de este mes (0,41%). Buena parte de este resultado se explicó por la caída en las tarifas de electricidad, gas, suministro de agua y recogida de basuras.
Nuestra visión
A pesar de la moderación en la inflación anual, el resultado de diciembre no disipa las dudas sobre las presiones inflacionarias en los próximos meses. Durante el 2025 la inflación apenas se moderó en 10 pb, lo que confirma la dificultad para lograr una convergencia rápida hacia la meta del BanRep. Además, las métricas de inflación básica continúan estancadas por encima del 5,0% y, en particular, la inflación sin alimentos ni regulados alcanzó al cierre del 2025 el nivel más elevado desde enero.
Así pues, prevemos que las presiones alcistas persistirán, impulsadas por la alta indexación, en tanto cerca del 60% de la canasta está atada a la inflación pasada y al salario mínimo, y por el dinamismo de la economía, que ha mostrado una tendencia positiva para la demanda de los hogares. Algunos estudios del Banco de la República sugieren que por cada 100 pb de incremento en el salario mínimo por encima del umbral teórico se generan aceleraciones en la inflación total de hasta 14,4 pb.
En este contexto, el Emisor tendrá que incrementar su tasa de política monetaria para anclar las expectativas y moderar los efectos inflacionarios del incremento en el salario mínimo. Si bien anticipamos que la tasa de política monetaria aumente hasta 10,00%, resaltamos que el panorama desafiante que se ha configurado para la inflación introduce un sesgo aún más alcista, cuya magnitud dependerá de la evolución de los datos.


