La actividad de propiedad vacacional y tiempo compartido en Colombia continúa posicionándose como uno de los segmentos con mayor capacidad de adaptación, generación de empleo y atracción de capital dentro del turismo nacional, pese a los desafíos económicos y el panorama electoral que enfrenta el país.
Así lo concluyó el director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Propiedad Vacacional, Astiempo, Ángel Balanzó, en el marco de la novena edición del Seminario Internacional de Innovación y Experiencias, realizado en el Club El Nogal, donde empresarios, desarrolladores turísticos y expertos nacionales e internacionales analizaron tendencias, retos y oportunidades para este mercado.
“Las conclusiones siempre nos llevan al mismo lugar: esta es una actividad dinámica, resiliente y con un enorme potencial de crecimiento. A pesar de los desafíos económicos y tecnológicos, seguimos evolucionando y encontrando nuevas oportunidades”, señaló el dirigente gremial.
En Colombia, según cifras de Astiempo, esta actividad genera cerca de 8.000 empleos directos, cuenta con alrededor de 190 hoteles vinculados y entre 35.000 y 40.000 habitaciones bajo este modelo. Además, registra una base estimada de 500.000 familias usuarias.
Se trata además de un segmento con altos niveles de satisfacción y fidelización, en el que 6 de cada 10 ventas se realizan directamente en los hoteles, fortaleciendo así su papel dentro de la oferta turística nacional.
Actualmente, el negocio global de propiedad vacacional atiende cerca de 9,2 millones de propietarios en más de 22.000 complejos turísticos distribuidos en 75 países, con un crecimiento anual superior al 10%. Este mercado, valorado en aproximadamente US$19.940 millones para 2025, proyecta alcanzar los US$38.481 millones para 2034, impulsado especialmente por regiones líderes como el Caribe mexicano.
