La electromovilidad puede fortalecer la soberanía energética de Colombia, según las cifras presentadas en la Semana Internacional de Electromovilidad y Competitividad E-Conecta, que se realizó entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre en Bogotá. A partir del estudio Colombia: El salto a la electricidad, realizado por Carbon Tracker, Colombia podría dejar de gastar US$40.000 millones en combustibles importados de aquí a 2050 si avanza en la electrificación de su parque automotor.
De acuerdo con las cifras presentadas durante E-Conecta, recorrer un kilómetro en un vehículo eléctrico puede representar entre 28% y 55% menos costos para el usuario que recorrer la misma distancia en un vehículo de gasolina o diésel. En el caso de los vehículos eléctricos de dos y tres ruedas, la reducción en costos operativos puede ubicarse entre 20% y 50%. Estos ahorros son especialmente relevantes para las empresas que dependen del transporte y la distribución, donde los costos de operación de las flotas tienen un impacto directo en su competitividad. Por eso, variables como el costo de la energía, el mantenimiento, la autonomía y la infraestructura de carga son cada vez más relevantes al momento de decidir cuándo y cómo avanzar en la renovación de sus flotas.
El desafío, sin embargo, no se limita a cambiar vehículos de combustión por vehículos eléctricos. La transformación implica atraer inversión y desarrollar infraestructura de carga, fortalecer capacidades técnicas, adaptar regulaciones, generar nuevos modelos de negocio y preparar a las empresas para operar en un ecosistema de movilidad diferente.
“Para que la electrificación del transporte se convierta en una verdadera ventaja competitiva, necesitamos entenderla como una transformación que va mucho más allá del cambio tecnológico. Las experiencias nacionales e internacionales muestran que existen oportunidades concretas para reducir costos, mejorar la productividad, fortalecer la competitividad y desarrollar nuevos modelos de negocio. Pero para aprovecharlas necesitamos condiciones regulatorias, financieras y de mercado que generen confianza y permitan a las empresas invertir y avanzar en esta transición”, señaló Juan Esteban Martínez Ruiz, presidente de ACOMOVES, quien destacó la importancia de abordar la electromovilidad desde una perspectiva que integre competitividad, política pública, innovación e infraestructura.
En ese sentido, uno de los mensajes centrales de E-Conecta fue que la electrificación del transporte puede convertirse en una oportunidad para desarrollar nuevas industrias. Asimismo, lograrlo dependerá de contar con regulaciones y políticas claras que le permitan al sector privado potenciar sus oportunidades de negocios y a Colombia contar con altos estándares y tecnologías internacionales para un transporte más eficiente y limpio.
E-Conecta buscó llevar la conversación sobre movilidad eléctrica de la discusión sobre vehículos a una conversación más amplia sobre el futuro productivo del país: cómo transportar mercancías y personas con mayor eficiencia, cómo reducir la dependencia de combustibles importados, cómo desarrollar nuevas capacidades industriales y qué decisiones regulatorias y de infraestructura permitirán que Colombia compita en la nueva economía de la movilidad.
La discusión sobre movilidad eléctrica en Colombia está entrando en una nueva etapa: además de sus beneficios ambientales, la electrificación del transporte empieza a desarrollarse como una decisión relacionada con competitividad, eficiencia operacional, innovación, seguridad energética y desarrollo económico.
E-Conecta reunió a expertos y organizaciones nacionales e internacionales vinculadas a la movilidad y el transporte sostenible y mostró diferentes perspectivas para analizar qué necesita Colombia para acelerar la adopción de tecnologías eléctricas y aprovechar las oportunidades económicas que abre esta transformación.
Las experiencias internacionales permitieron poner en perspectiva cómo la movilidad eléctrica puede contribuir no solo a la reducción de emisiones, sino también a la generación de nuevas oportunidades económicas, el fortalecimiento de la industria, la innovación y la competitividad de los países, mensajes clave para un gobierno entrante que empieza a revisar sus prioridades para el plan de Gobierno.
La discusión tuvo también una mirada empresarial, donde participaron representantes del sector privado con experiencia directa en procesos de electrificación. José Ricardo Salas, director de Auteco Blue Colombia, compartió la experiencia de la empresa en la electrificación de vehículos comerciales, con énfasis en cómo esta transición puede generar eficiencias operativas y en la importancia de contar con infraestructura de carga para escalar la adopción de vehículos eléctricos.
Por su parte Luis Martínez Navarro, CEO de CKT Global y representante de Segway Ninebot en Colombia, abordó cómo la expansión de los vehículos eléctricos de dos ruedas puede contribuir a transformar la movilidad urbana, así como los desafíos de regulación y seguridad que deben acompañar su crecimiento. Entre tanto, Boris Baracaldo, Supply Chain Manager Latin Centro de Grupo Bimbo, compartió la perspectiva de un gran usuario de transporte sobre la incorporación de vehículos eléctricos en operaciones de distribución y última milla, y los factores que determinan su eficiencia y escalabilidad.
Así mismo, se realizó un Diálogo Empresarial de Electromovilidad y Competitividad, donde se analizaron las oportunidades que representa la electrificación para el sector privado, como la reducción de costos operativos, el aumento de la eficiencia y la modernización de las flotas, así como las barreras que todavía deben resolverse para que más empresas puedan incorporar vehículos eléctricos a sus operaciones.
