(Investigaciones económicas Bancolombia).- Consideramos adecuado participar en esta primera colocación a un precio de COP20.000, debido a que este precio reflejaría un potencial de valorización de 34%. Dado el tamaño de la emisión, no habría impacto considerable en sus indicadores de capital. A pesar de que la capitalización se hace por debajo de su precio justo, lo que la hace dilutiva en términos de valor, la compañía mantendría un potencial de valorización significativo.
Reestimamos precio objetivo (PO) a COP26.800 con el efecto de la capitalización, un 9,76% inferior a nuestro PO anterior (COP29.700) y da cuenta del efecto dilutivo por varias vías. En primer lugar, se resalta que la emisión en curso representa un incremento del 7,97% del capital en circulación actual y que el precio de suscripción es 33% inferior al valor justo precolocación; en síntesis, es dilutiva. En segundo lugar, el precio objetivo también se ve afectado por efectos derivados de la metodología de valor residual (exceso de retorno), dado que en esta se le exige al incremento de capital un retorno equivalente al Ke (costo del patrimonio), que no necesariamente se retribuye vía rentabilidad en el corto plazo en un escenario como el actual.
Davivienda mantiene un fuerte nivel de solvencia. A cierre del 3T23, la compañía mantenía un ratio de solvencia total de 14,6% y de solvencia básica (Tier 1) de 11,8%, ambos elevados y materialmente superiores a los requerimientos de capital mínimo regulatorio de 9% para solvencia total y 4,5% para solvencia básica. Además, el incremento de la solvencia derivado de la capitalización sería modesta, aumentaría en 80 pb hasta 15,5%, lo que denota un adecuado respaldo patrimonial para afrontar una coyuntura desafiante.
El racional de la capitalización no es claro. Dadas las anteriores consideraciones sobre la solvencia, a nuestro juicio no se hace evidente la necesidad de una adición de capital para poder garantizar el crecimiento adecuado y sostenible de la operación. Más aun, si se considera que la capitalización no es material frente al patrimonio de la compañía y se plantea además a un precio inferior al valor justo, que es dilutivo. También tenemos la idea de que en los próximos trimestres es posible ver una recuperación gradual de los resultados de la compañía y una mejora gradual en solvencia.
Sin embargo, es positivo para la compañía, especialmente tras unos resultados como los del 3T23. Si bien no vemos la capitalización como una gran necesidad de la compañía consideramos que es acertada debido a la fuerte presión en sus resultados de 2023 y demuestra su compromiso por mantener unos niveles de capital sólidos que les permita continuar creciendo y cumpliendo con sus objetivos estratégicos futuros.
Mercado habría sobre reaccionado al anuncio de capitalización. Consideramos que la reacción del mercado ante el anuncio de capitalización fue negativa, si se tiene presente que en días previos la acción se había recuperado de un sell-off y que en ese rally llegó a alcanzar un máximo de COP21.800. También en consideración de que la emisión de preferenciales, que son las que realmente afectan la cotización del activo, tendrá una colocación de solo COP172.151 mn. Esperamos que en la medida en que se conozca más información de resultados al cierre de 2023, el precio volvería a recuperarse.
Finalmente, con base en los datos mencionados, hicimos un ejercicio de simulación para calcular los impactos en solvencia, capital y PO que tendría la capitalización por 36 mn acciones de la primera emisión anunciada, asumiendo los siguientes supuestos:
El precio de emisión rondará los COP20.000/acción, cercano al precio promedio de negociación del último mes; así, la emisión de acciones ordinarias rondaría los COP548.000 mn y la emisión de acciones preferenciales COP172.000 mn, monto que consideramos pequeño y factible que el mercado de valores lo asuma.
Tomamos el patrimonio técnico contemplando el efecto equivalente a la capitalización aprobada de 36 mn acciones con el precio de mercado, para un total de COP19 bn, un aumento de COP1,5 bn frente al esperado para 2023.
Los APNR (activos ponderados por nivel de riesgo) crecerían en 3,2% en 2024, equivalente a la variación que esperamos de la cartera consolidada del banco.
Dado lo anterior, la solvencia del banco prevista para 2024 (15,6%) mejoraría en 83 pb frente al estimado para 2023, asumiendo el efecto de esta primera capitalización. Sin tener en cuenta la capitalización, la solvencia para 2024 llegaría a 14,9%.
Indicaría un nivel de solvencia que seguiría holgado frente al mínimo regulatorio de 9%.
Teniendo en cuenta que la participación de las ordinarias y preferenciales, luego de la emisión, se mantiene estable en 76,1% y 23,9%; asumimos que la participación mayoritaria de grandes accionistas como Grupo Bolívar, igualmente, no se diluye. Así, la participación total del Grupo se mantendría en 58,6% (ordinarias: 74,7% y preferenciales: 7,3%). Grupo Bolívar entraría a capitalizar un total de COP421.900 mn, de los cuales COP409.200 mn corresponderán a ordinarias y COP12.700 mn a preferenciales y, así, mantendría sus participaciones sin diluciones.
