(Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66).- La semana pasada llegó con una agenda cargada de datos macro importantes tanto a nivel local como internacional, en un contexto donde el conflicto en el Medio Oriente sigue su curso sin luces de terminar. El mercado laboral estadounidense fue el protagonista de la semana, con una batería de indicadores que entregaron señales mixtas.
Durante las sesiones intermedias, las ofertas de empleo JOLTS de marzo llegaron en línea con lo esperado. El empleo privado ADP de abril llegó por debajo de lo esperado. La Fed además confirmó que Kevin Warsh asumirá como nuevo presidente de la Fed el 15 de mayo, reemplazando a Jerome Powell, un evento que el mercado seguirá de cerca dado el perfil más hawkish de Warsh.
El dato más importante de la semana llegó con las nóminas no agrícolas de abril, que sorprendieron ampliamente al alza, superando con creces las expectativas del mercado. La tasa de desempleo se mantuvo sin cambios. Sin embargo, el informe tuvo su contrapeso, el ingreso medio por hora llegó por debajo de las estimaciones, lo que sugiere que los salarios no están creciendo. Esta combinación, de una buena noticia de creación de empleo, pero salarios contenidos, fue interpretada como una señal mixta: suficientemente buena para descansar sobre la idea de los más pesimistas sobre una recesión inminente, pero no lo suficientemente optimista para revertir la tendencia de destrucción de empleo de los últimos meses.
En cuanto a los commodities, el WTI cayó cerca de un 6.4% durante la semana, retrocediendo desde los USD 101 hasta la zona de USD 95, en un movimiento que reflejó una moderación de las tensiones en el Medio Oriente, aunque sin resolución definitiva, y la perspectiva de mayor oferta por parte de algunos productores. El oro recuperó impulso, avanzando hacia USD 4,715 apoyado por la demanda global de refugio y la incertidumbre sobre el cambio de liderazgo en la Fed. El cobre, en cambio, tuvo una semana sobresaliente avanzando hacia niveles de USD 6.29, impulsado por la mejora del apetito de riesgo global y los datos de actividad proveniente de China.
En la región y en contraste, el peso colombiano se depreció hacia niveles de $ 3,747 COP, su nivel más alto en más de un mes afectado principalmente por la corrección del precio del WTI que reduce las perspectivas de ingresos por exportaciones petroleras, y por un IPC de abril en Colombia que llegó por encima de lo esperado, generando presiones inflacionarias adicionales.
Esta semana la agenda vuelve a ser cargada, pero el protagonismo se traslada a los datos de inflación. El IPC de abril en Estados Unidos, que se publica el martes y el IPP el día miércoles serán los datos más importantes de la semana, en un contexto donde la inflación energética ha estado presionando al alza y el mercado busca señales sobre si el shock se está trasladando al consumidor final, cualquier sorpresa en este dato podría reconfigurar completamente las expectativas de tasas. A esto se suma el inicio del mandato de Kevin Warsh, quién se espera de su primer comunicado oficial en el cargo de la Fed.
Perspectivas a Corto Plazo
Seguimos en un escenario de incertidumbre, pero con un mapa que ha cambiado sutilmente respecto a semanas anteriores. Los datos positivos del mercado laboral descartan un escenario escenario de recesivo. En este contexto, el dólar opera en una banda estrecha: sin catalizador claro para fortalecerse de forma sostenida, pero tampoco con suficiente presión bajista para romper a la baja. Nuestra visión de dólar estructuralmente débil en el mediano plazo se mantiene, respaldada por el déficit fiscal en expansión y la liquidez global.
El cambio de liderazgo en la Fed esta semana introduce un nuevo factor de incertidumbre que el mercado seguirá de cerca. Los datos de inflación esta semana, servirán como un termómetro, si llega por encima de lo esperado, el escenario de tasas elevadas por más tiempo se consolida y el dólar podría recuperar fuerza temporalmente. Por el contrario, una inflación contenida reforzaría la tendencia bajista estructural del dólar, favoreciendo el apetito por riesgo global y el fortalecimiento de las monedas emergentes.
Barómetro de tasas de interés
Según el CME FedWatch Tool, el mercado mantiene un 95.4% de probabilidad de mantención de tasas en la reunión de junio con apenas un 4.6% para recorte. El dato de nóminas mejor de lo esperado no desplazó significativamente las probabilidades, ya que los salarios contenidos quitaron fuerza al argumento. La asunción de Warsh como presidente de la Fed esta semana introduce una variable nueva: el mercado buscará señales sobre si el nuevo liderazgo mantiene el sesgo del Comité o adopta una postura diferente ante el dilema inflación-crecimiento.
Esta semana (11 – 15 de mayo de 2026)
Estados Unidos: la semana comienza el lunes con las ventas de viviendas de segunda mano de abril. El evento más importante llega el martes con el IPC de abril, tanto mensual como anual y el IPC subyacente: en un contexto de shock energético activo, el mercado buscará señales sobre si la inflación de base se está acelerando. El miércoles se publica el IPP de abril, complementando el cuadro de precios. El jueves concentra los datos de actividad con las ventas minoristas y ventas minoristas subyacentes de abril, primer termómetro del consumo bajo el nuevo entorno energético, junto a las peticiones de subsidio por desempleo.
Colombia: se publica durante la semana el PIB del primer trimestre de 2026, dato clave para evaluar el estado del ciclo económico colombiano en un contexto de alta inflación energética.
Perspectiva y escenarios para esta semana:
Seguimos en un escenario de incertidumbre donde esta semana confluyen dos variables de peso: la inflación y el cambio de liderazgo en la Fed, ambas condicionadas además por la evolución del conflicto en el Medio Oriente. El IPC del martes y la primera comunicación de Warsh definirán el tono del mercado para las próximas semanas, pero cualquier reescalada en el Medio Oriente que presione nuevamente el WTI al alza podría cambiar el mapa de forma abrupta, independientemente de los datos macro.
En un escenario favorable para las monedas emergentes, el IPC de abril llega en línea o por debajo de lo esperado, confirmando que el shock energético no se ha trasladado plenamente al núcleo inflacionario. Esto alejaría cualquier posibilidad de alza de tasas y el dólar continuaría su tendencia bajista estructural, sumado a una evolución en el conflicto en Medio Oriente. Bajo este escenario, el USD COP podría volver a fortalecerse hacia la zona de 3,680.
En un escenario adverso, el IPC sorprende al alza y Warsh adopta desde el inicio un tono marcadamente hawkish, reforzando las expectativas de tasas altas por más tiempo y generando un rebote del dólar. En ese contexto, el WTI también podría recuperar terreno si el conflicto en el Medio Oriente vuelve a escalar, El USD COP podría acercarse a la zona de 3,780.
