En el más reciente estudio global de ManpowerGroup titulado “¿Potencial generacional? El futuro de la Generación Z está en manos de los empleadores”, se revelan los principales desafíos y oportunidades que enfrenta el talento más joven del mundo laboral. La investigación, basada en el Barómetro de Talento 2024, muestra que los trabajadores de la Generación Z —nacidos entre 1996 y 2012— son los más inclinados a dejar su empleo en los próximos seis meses, al tiempo que son los menos confiados en encontrar otro que se ajuste a sus necesidades.
“La Generación Z está irrumpiendo con fuerza en el mercado laboral, pero lo hace con una carga de incertidumbre, aislamiento y expectativas no satisfechas. Lo que este estudio deja claro es que no basta con ofrecer empleo: los empleadores deben construir entornos humanos, híbridos, inclusivos y llenos de propósito si quieren atraer y retener a este grupo clave para el futuro del trabajo”, afirma Javier Echeverri, presidente de ManpowerGroup Colombia.
El estudio identifica que gran parte de esta generación ingresó al mundo laboral en medio de una crisis global sin precedentes: pandemia, automatización acelerada, conflictos geopolíticos y transformación digital. Por ello, muchos “Zoomers corporativos” carecen del acompañamiento y la conexión presencial que en generaciones anteriores facilitaban la integración y el desarrollo profesional.
“Necesitamos transformar nuestras estrategias de atracción y retención pensando en el bienestar holístico de los jóvenes trabajadores,” añade Echeverri, quien además asevera que: “Desde programas de formación y mentoría, hasta estructuras claras de crecimiento profesional, pasando por políticas de diversidad, flexibilidad y escucha activa: debemos liderar con empatía y visión”.
El informe propone una serie de acciones concretas para conectar con el talento de la Generación Z, como: Fomentar la cultura del aprendizaje continuo y el desarrollo de habilidades transferibles. Priorizar el equilibrio entre vida personal y laboral mediante esquemas híbridos y flexibles. Diseñar experiencias laborales auténticas y humanas que promuevan pertenencia, propósito y reconocimiento.
El mensaje es claro: para asegurar la permanencia y el compromiso de los jóvenes talentos, es urgente rediseñar las organizaciones pensando no solo en productividad, sino en la conexión real con quienes liderarán el futuro.
