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La tienda de barrio sigue siendo el termómetro del consumo esencial en Colombia

Por Economista Colombia 4 min de lectura
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En Colombia, la tienda de barrio sigue siendo mucho más que un punto de venta: es uno de los lugares donde mejor se leen las prioridades reales de consumo de los hogares. Allí se refleja qué productos se mantienen como esenciales cuando las familias ajustan su presupuesto, compran al menudeo o buscan soluciones cercanas para necesidades básicas de higiene, cuidado y bienestar.

En el marco del Día Nacional del Tendero, Essity, compañía líder global en higiene y salud con presencia en Colombia, destaca el rol de los tenderos como aliados clave para acercar productos esenciales a las comunidades y como actores fundamentales para entender cómo se comporta el consumo cotidiano en los barrios.

La relevancia del canal se mantiene en medio de una transformación acelerada del consumo. La expansión de formatos de descuento, el crecimiento de marcas propias, las plataformas digitales y los nuevos hábitos de compra han cambiado la forma en que los hogares abastecen su canasta. Frente a ese contexto, la tienda de barrio conserva atributos diferenciales: cercanía, confianza, venta al menudeo, conocimiento del cliente y presencia en zonas donde otros formatos tienen menor capilaridad.

En ese escenario, categorías como papel higiénico, cuidado femenino, pañitos húmedos, productos para bebé, cuidado adulto e incontinencia se mantienen como parte del consumo esencial. No se trata únicamente de productos de aseo: son soluciones que acompañan rutinas diarias de higiene, bienestar, cuidado familiar y dignidad dentro del hogar.

Según el DANE, en 2024 el país registró 540.233 micronegocios de panaderías y tiendas de barrio. Estos negocios ocuparon a 762.481 personas y alcanzaron ventas o ingresos por $34,8 billones, una cifra que evidencia su peso dentro de la economía popular, el emprendimiento familiar y la distribución de bienes esenciales. Además, el 88,4 % de sus propietarios eran trabajadores por cuenta propia, lo que confirma la importancia de este canal como fuente de autoempleo y generación de ingresos para miles de hogares.

“En Colombia, el tendero cumple un rol que va mucho más allá de vender productos. Es un aliado de confianza para las familias, entiende las necesidades de su comunidad y permite que soluciones esenciales de higiene, salud y cuidado estén disponibles cerca del consumidor. Para una compañía como Essity, fortalecer el canal tradicional significa también robustecer un sector fundamental para la economía del país, que además garantiza acceso, cercanía y capacidad de respuesta en los territorios”, afirma Diego Loaiza Commercial Director North Cone.

Para compañías de consumo masivo, este escenario plantea un reto estratégico: asegurar disponibilidad, responder a consumidores más sensibles al precio y entender con precisión la dinámica de cada canal. En esa ruta, Essity ha consolidado una estrategia que le permite llegar al 98 % de los municipios de Colombia, con una fuerza comercial sólida y presencia en cientos de miles de clientes en el territorio nacional.

Este modelo permite atender distintos entornos de consumo, desde tiendas de barrio, minimercados, droguerías y supermercados independientes, hasta cadenas, pañaleras y plataformas digitales. En particular, el canal tradicional representa una apuesta clave para la compañía, al conectar marcas como Nosotras, TENA, Familia, Pequeñín, Pomys, Tork, Leukoplast, Cutimed y Novarix con la vida diaria de los hogares colombianos y con comunidades que dependen de puntos de venta cercanos para abastecerse.

La apuesta de Essity también integra tecnología e inteligencia comercial para acompañar mejor la operación del canal. A través de una plataforma desarrollada internamente, la compañía integra los sistemas ERP de distribuidores y agencias en Colombia, captura datos de ventas diariamente y los convierte en información útil para tomar decisiones ágiles sobre abastecimiento, inventarios y comportamiento del consumidor.

“La tecnología nos permite hacer más inteligente la relación con nuestros aliados comerciales. Con nuestra herramienta predictiva podemos entender mejor el comportamiento del canal, anticiparnos a necesidades de abastecimiento, optimizar inventarios y construir conversaciones basadas en datos con distribuidores y tenderos. El objetivo es que la innovación se traduzca en una mejor experiencia para el consumidor y en mayor valor para quienes hacen posible la llegada de nuestros productos a cada rincón del país”, agrega Loaiza.

En Andina y Caribe, Essity también ha fortalecido una operación comercial basada en analítica avanzada, inteligencia comercial y una red distributiva robusta. Durante 2025, la compañía mantuvo un esquema mixto que combinó atención directa a clientes estratégicos con una amplia red de más de 500 distribuidores, alcanzando más de 560.000 puntos de venta visitados semanalmente en la región Andina, Caribe y Sur.

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