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Producción de aceite de palma volverá a crecer, si el clima es favorable: Bancolombia

Por Economista Colombia 6 min de lectura
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El más reciente fenómeno de El Niño puso un freno temporal al crecimiento de la producción de aceite de palma en Colombia. Este, que finalizó en mayo de 2024, generó un impacto en la productividad del cultivo que se sintió durante todo el año, según un análisis del equipo de investigaciones económicas de Bancolombia.

Esta es una consecuencia esperada en el cultivo de palma africana cuando hay periodos de estrés hídrico, pero la historia muestra que la planta suele recuperarse con el paso del tiempo. Es decir, no suele generarse un daño irreversible en la plantación, como sí puede llegar a darse con un problema fitosanitario como la pudrición del cogollo (PC).

Las tasas de extracción, aunque sin variaciones considerables, tampoco ayudaron durante 2024. Las tasas de extracción en 2024 se redujeron en dos de las cuatro zonas palmeras. De 2023 a 2024, la zona Centro pasó de 22,28% a 21,14%, la Norte de 20,53% a 19,82%, la Oriental de 22,42% a 22,82% y la Suroccidental de 24,2% a 24,26%. Resalta la superioridad de esta última zona, comparada con las otras. Una posible explicación es que se debe al dominio que tiene la variedad híbrida en dicha región, la cual ofrece una mejor tasa de extracción, según la literatura.

El año 2025 será de clima que permita la recuperación en la formación del fruto. El último pronóstico climático ENSO (a la fecha del reporte) plantea que, para todos los trimestres del año, lo más probable es que exista una situación climática neutral (ausencia de La Niña y El Niño). Bajo esta perspectiva, este año se espera, como mínimo, una recuperación en la producción nacional de aceite de palma, la cual pasó de 1,84 mn ton en 2023 a 1,72 mn ton en 2024. Enero de este año fue, de hecho, una muestra inicial de esta esperada recuperación: la producción total nacional fue un 5,3% superior a la de enero de 2024.

Lastimosamente, la zona Norte continúa en terreno negativo y su producción en enero fue un 12,4% inferior a la de enero de 2024, al igual que la zona Centro (-5,1%)

Las cifras del área palmera muestran una mayor inversión en años recientes. Entre 2022 y 2024 se observa un aumento del área total sembrada de 32.342 ha., lo que muestra una dinámica interesante en la expansión del cultivo. Además, las áreas que todavía están en desarrollo (no producen fruto de palma), que representan alrededor del 16% del total, crecieron 4,3% y 4,8% en 2023 y 2024.

El precio local del aceite de palma empezó 2025 con pie derecho. Después de 2022, cuando los precios locales del aceite de palma tocaron un máximo histórico, inició un proceso de corrección a la baja, como sucedió con muchos otros cultivos. Pero la cifra de enero de este año sorprendió al alza, con un precio promedio reportado en la BMC de alrededor de $5,5 millones la tonelada de aceite crudo de palma. Este es un precio que incluso supera en un 4% el precio promedio registrado durante 2022, y aunque en febrero y marzo ha retrocedido, se ha estabilizado alrededor de $4,7 a 4,8 millones la tonelada.

En línea con el precio del aceite de palma, el precio del biodiésel también viene al alza. En 2024, del total de las ventas nacionales de aceite de palma, el 45% se dirigió a la industria de biodiésel. Para las empresas que producen este biocombustible, el comportamiento del precio ha venido reflejando una tendencia similar a la observada del aceite de palma, dada la conexión entre ambos vía la fórmula oficial de precios para el biodiésel. Después de un máximo histórico en 2022, en 2023 y 2024 el precio promedio del biodiésel decreció alrededor de 18% y 5%, respectivamente, para volver a repuntar fuertemente en el inicio de este año.

Aceites vegetales

De acuerdo con el informe, “estamos en un mercado atípicamente invertido entre el aceite de soya y palma. Analizando cifras desde enero de 2010, el precio internacional promedio mensual del aceite de soya siempre había sido superior al de palma, excepto en febrero de 2022, situación que se corrigió al mes siguiente. Esto se debe a que el aceite de palma es, entre todos los aceites vegetales, el de mayor oferta y de menor costo de producción, debido a que supera al resto de dichos cultivos en productividad en campo”.

Sin embargo, desde el tercer trimestre del año pasado se observa una situación inversa, que ha continuado hasta marzo de este año. Esta situación viene desincentivando las compras de aceite crudo de palma en algunos países asiáticos, en reemplazo por otros aceites vegetales.

La oferta global de aceite de palma se ha visto reducida, mientras la de soya ha aumentado. Mientras la producción global de aceite de soya ha venido aumentando, la de aceite de palma fue, durante 2024, en esencia, la misma de 2022; además, comparada con 2023, fue 2,7% inferior. Mientras tanto, la demanda global de aceites vegetales ha seguido aumentando dado que, sumado al uso en alimentación, ha crecido el interés como materia prima para la producción de diésel renovable y combustible sostenible de aviación (SAF). Además, las exportaciones globales de aceite de palma cayeron un 6% en 2024, y esto ha venido incrementado la preocupación sobre la disponibilidad de aceite en el sudeste asiático, mientras Indonesia, principal productor, planea aumentar la mezcla local de biodiésel.

El año 2025 llega con una mayor expectativa de oferta, pero también de demanda, en el mercado de aceites vegetales. El USDA publicó en marzo una actualización de perspectivas del mercado global de aceites vegetales. En el agregado, se espera que la producción, para la ventana de cosecha (campaña) entre 2024 y 2025 (inicio y final de las principales cosechas en el mundo), sea superior a la temporada anterior en 6 millones de toneladas, pero que el consumo doméstico aumente en 7,8 millones de toneladas, especialmente en soya y palma. Esto significa que la disponibilidad de aceites vegetales para exportación se espera se mantenga muy estable este año. El aumento en el consumo doméstico se explica por una mayor demanda en Indonesia (palma) y EE.UU. (soya) para la elaboración de combustibles biobasados.

La nueva administración en el gobierno de EE.UU. podría cambiar el rumbo de este mercado. Hasta el momento, el presidente Trump ha estado muy enfocado en tomar decisiones frente a temas migratorios y de aranceles a la importación. Sin embargo, una de las decisiones que tomó el expresidente Biden fue firmar las leyes Inflation Reduction Act y The Bipartisan Infrastructure Law, que ofrecen beneficios tributarios, fondos para investigación, mejoras en infraestructura y metas en reducción de gases efecto invernadero, con el fin de darle impulso a la industria de combustibles sostenibles de aviación (SAF). Las decisiones que tome la administración Trump –si mantiene o modifica estos incentivos– podrían tener grandes implicaciones en el mercado de los aceites vegetales a nivel global.

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