Cada 11 de octubre, el mundo conmemora el Día Internacional de la Niña, una fecha que invita a reconocer sus derechos y a generar condiciones para que puedan crecer, aprender y desarrollarse plenamente. En este contexto, hablar de menstruación desde una perspectiva de educación, preparación y acompañamiento cobra especial relevancia: llegar a la primera menstruación con información clara puede marcar la diferencia en la forma en que una niña vive este cambio.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la educación sobre salud menstrual debe impartirse antes de la primera menstruación, con información precisa y adecuada para la edad. Esta educación debe abordar no solo qué es el ciclo menstrual y cómo utilizar los productos de protección, sino también los síntomas que pueden presentarse, las señales que requieren atención y los mitos que pueden generar miedo o estigma.
Cinco claves para acompañar la primera menstruación
1. Hablar antes de que llegue
La educación menstrual no debería comenzar con la primera menstruación. Conversar previamente sobre los cambios del cuerpo permite que las niñas sepan qué esperar, puedan resolver sus dudas y vivan este momento con mayor tranquilidad.
2. Explicar qué está pasando en su cuerpo
Entender qué es la menstruación, cómo funciona el ciclo y qué cambios pueden presentarse ayuda a que las niñas reconozcan este proceso como una parte natural de su desarrollo y tengan mayor seguridad frente a lo que están experimentando.
3. Desmontar mitos y hablar sin vergüenza
Tabús e ideas equivocadas sobre la menstruación pueden generar miedo, inseguridad o vergüenza. Brindar información clara y adecuada para la edad permite cuestionar creencias erróneas y abrir conversaciones más naturales alrededor del tema.
4. Enseñar cuándo pedir ayuda
Parte de la educación menstrual también consiste en reconocer qué situaciones hacen parte de la normalidad y cuáles requieren orientación de un profesional de salud. Contar con esta información permite que las niñas y sus familias sepan cuándo buscar acompañamiento.
5. Construir una red de confianza
Las niñas no tienen que vivir este proceso solas. Familias, docentes y colegios pueden convertirse en espacios de escucha y orientación, donde preguntar sobre menstruación sea tan natural como hablar de cualquier otro cambio del desarrollo.
Desde 1975, Nosotras®, marca de Essity, ha acompañado a generaciones de niñas y mujeres en Colombia, complementando su propuesta de higiene femenina con programas educativos orientados a brindar información y confianza durante la pubertad y la primera menstruación.
La experiencia educativa de la marca ha llegado a más de 17 millones de niñas y niños, en 2.600 colegios de 28 departamentos de Colombia, y actualmente alcanza a 1,5 millones de estudiantes cada año a través de contenidos de educación en salud menstrual y pubertad. En 2024, además, Nosotras® entregó 1 millón de kits de salud menstrual.
Con el programa de colegios, esta labor también ha evolucionado involucrando a niños y adolescentes en las conversaciones sobre pubertad y menstruación, con el propósito de contribuir a entornos donde estos temas puedan abordarse de manera abierta y respetuosa. A esta experiencia se suma Bullying por Loving, iniciativa regional de Nosotras® que desde 2016 promueve el respeto, el amor propio y la prevención del acoso escolar, y que ha alcanzado a más de 75 millones de personas en América Latina.
“Preparar a una niña para su primera menstruación no significa esperar a que llegue ese momento para explicarle qué está pasando. Significa abrir la conversación desde antes, resolver sus dudas, desmontar los mitos que todavía existen alrededor de la menstruación y darle herramientas para entender los cambios de su cuerpo. En este proceso, las familias y los colegios tienen un papel fundamental: cuando una niña encuentra información clara y personas dispuestas a escucharla, puede vivir esta etapa con mayor tranquilidad y confianza. Desde Nosotras® queremos seguir acompañando estas conversaciones para que ninguna niña tenga que enfrentar su primera menstruación desde el miedo o la vergüenza”, afirmó Ana María Correa, Brand Manager de Nosotras.
En el Día Internacional de la Niña, hablar de la primera menstruación también significa hablar de educación, confianza y acompañamiento. Informar antes, escuchar las preguntas, desmontar mitos y contar con adultos y espacios seguros permite que las niñas tengan herramientas para comprender los cambios de su cuerpo y vivir esta etapa natural de su desarrollo con mayor seguridad.
