Detrás de cada indicador de crecimiento económico en Colombia, hay miles de emprendedores avanzando con persistencia. En este 16 de abril, Día Mundial del Emprendimiento, Bancamía, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA, resalta la labor de los más de 170.000 microempresarios que atiende en todos los departamentos del país, de los cuales el 72% son personas en condiciones de vulnerabilidad económica, que han encontrado en el acceso al crédito y a procesos de educación financiera, la fórmula para transformar su entorno.
Para Bancamía, la inclusión financiera solo es el primer paso. El verdadero cambio ocurre en el acompañamiento integral a los emprendedores. Recientemente, un grupo de 100 microempresarios celebró su graduación, con certificación académica del programa «Empodérate de tu negocio», desarrollado por el banco en alianza con la Universidad Jorge Tadeo Lozano.
Estos microempresarios, provenientes de Bogotá, Huila, Antioquia, Cauca, Magdalena, Norte de Santander, Valle, Tolima y Nariño, completaron tres meses de formación integral en la plataforma virtual «Creciendo Juntos», para aprender sobre finanzas, manejo eficiente de los negocios, digitalización, buenas prácticas de sostenibilidad y conservación ambiental, entre otros contenidos, dirigidos a entregarles conocimiento para la escalabilidad de sus unidades productivas.
Cuando el conocimiento potencia el capital
En el corazón de Bogotá, lo que comenzó como una pasión por el diseño se convirtió en un referente de economía circular. Angelica Villanueva, una de las emprendedoras que realizó todo el proceso formativo entregado por Bancamía, propietaria de un negocio de moda sostenible en el que fabrica chaquetas, entendió que para avanzar debía dominar el manejo financiero de su microempresa.
Mediante el uso de lo que ella denomina cuero vegano y un compromiso de desperdicio casi cero (transformando retazos en bolsas reutilizables), su microempresa no solo protege el planeta, sino que ya genera 16 empleos directos. Además, su vena emprendedora ahora la lleva al sector gastronómico, con un negocio de hamburguesas, en el que aplica modelos de eficiencia operativa, demostrando que la formación financiera permite diversificar con éxito.
«Nos dimos cuenta de que hay formas correctas de calcular la rentabilidad. La decisión más importante fue establecer un sueldo fijo y separar formalmente las cuentas: dejar de ver los resultados del negocio como ‘plata de bolsillo’ para verlos como una base de crecimiento», relata esta emprendedora.
Asimismo, al sur de la ciudad de Popayán, un supermercado local se ha convertido en el proveedor diario de su comunidad. Con más de 12 años de trayectoria, Eduar Cabrera, otro de los graduados, ha demostrado que la constancia, respaldada por una relación financiera sólida con Bancamía —que ya suma cuatro ciclos de crédito—, es la clave para la permanencia.
Este empresario no se detuvo en la gestión básica, se sumergió en el aprendizaje de flujos de caja y alianzas estratégicas. Hoy, su establecimiento no es solo una tienda de barrio, sino una microempresa en crecimiento que ha sabido escalar sus operaciones y optimizar su rentabilidad gracias a la aplicación de herramientas administrativas que antes parecían lejanas. Su historia es el reflejo de miles de colombianos tenderos que, con el apoyo correcto y las decisiones precisas, logran convertir un comercio familiar en un punto de desarrollo económico territorial.
Este acompañamiento integral no solo genera casos aislados, sino que impacta positivamente a una buena parte de la base de clientes que atiende el banco. En 2025, se realizaron más de 761.000 acciones formativas, logrando acompañar con conocimientos a 561.000 personas (clientes y no clientes). De esta forma, los indicadores de medición de impacto de Bancamía demuestran que la educación financiera más el acceso a productos financieros y el uso de todo un ecosistema de medios de pago y herramientas digitales está impulsando la productividad: entre los emprendedores que mantienen una relación activa con la entidad, los negocios muestran un crecimiento relevante. En promedio, las ventas se expandieron un 15% anual, mientras que los excedentes aumentaron un 18% anual, reflejando una mejora en la gestión de los gastos y en la eficiencia operativa.
Estos resultados cobran una relevancia especial al observar el impacto real en la calidad de vida de los clientes: el 50% de los emprendedores atendidos por Bancamía logran superar la línea de pobreza tras dos años de relación con la entidad. Con un 66% de ellos mejorando sus ingresos y uno de cada cuatro generando nuevos puestos de trabajo, son los microempresarios quienes, en este Día del Emprendimiento, se consolidan como un motor de transformación social.
