(Bloomberg) — Estados Unidos e Irán aplazaron el inicio de sus negociaciones sobre un acuerdo de paz permanente y las restricciones al programa nuclear de la República Islámica.
No está claro por qué se retrasaron las conversaciones, que debían celebrarse el viernes en Suiza, aunque Israel y los militantes de Hezbolá respaldados por Irán se enfrentaron durante la noche en el sur de Líbano. Irán ha insistido en un alto al fuego en Líbano como parte de un acuerdo provisional con Estados Unidos finalizado esta semana.
Tampoco está claro si estos acontecimientos afectarán al estrecho de Ormuz, donde el tráfico marítimo ha aumentado desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, firmaron el acuerdo el miércoles.
Los combates en Líbano fueron más mortíferos de lo habitual. El ejército israelí dijo que cuatro de sus soldados murieron, incluido un comandante de batallón. Los ataques de Israel causaron la muerte de 18 personas, informó la Agencia Nacional de Noticias de Líbano.
Las tensiones entre Estados Unidos e Israel están aumentando por la situación en Líbano. Trump ha insultado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante llamadas telefónicas, acusándolo de haber estado a punto de hacer fracasar el memorando de entendimiento alcanzado esta semana con Irán al intensificar los ataques en Líbano. Israel insiste en que mantendrá tropas más allá de sus fronteras hasta estar seguro de que Hezbolá, designado como organización terrorista por Estados Unidos, ya no representa una amenaza para sus comunidades del norte.
Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha de Israel, reaccionó a los últimos enfrentamientos en Líbano afirmando que el Estado judío no puede ignorar sus necesidades de seguridad, “con todo el respeto debido a Estados Unidos”.
“Todo Líbano debe arder”, dijo en X. Los políticos israelíes están en modo de campaña antes de las elecciones de octubre, y una mayoría significativa de la población está a favor de continuar las operaciones militares en Líbano.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Suiza anunció el viernes por la mañana que las conversaciones entre EE.UU. e Irán fueron “aplazadas”, sin ofrecer una razón. “Suiza sigue dispuesta a facilitar estas conversaciones”, indicó en un comunicado. “Los trabajos preparatorios pertinentes” en el complejo turístico de Burgenstock continúan.
A última hora del jueves, Estados Unidos informó que el vicepresidente JD Vance, principal representante estadounidense, no partiría hacia las negociaciones presenciales en Europa.
Del mismo modo, se cree que el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, que debía encabezar la delegación de su país, tampoco ha viajado a Suiza.
Washington y Teherán debían iniciar conversaciones sobre un denominado “acuerdo final” para desarrollar el memorando de entendimiento.
Un portavoz de la Casa Blanca atribuyó el retraso a desafíos logísticos. El funcionario indicó que una delegación estadounidense está preparada para partir en la primera oportunidad disponible.
El memorando de entendimiento llevó a Estados Unidos a levantar el bloqueo naval sobre los puertos iraníes y a Irán a anunciar la reapertura del estrecho de Ormuz. Ambas partes acordaron extender su alto al fuego durante la nueva ronda de conversaciones, que deberían concluir en un plazo de 60 días, aunque podría ampliarse.
Las partes intentarán acordar restricciones al procesamiento de uranio por parte de Irán, posiblemente durante una década o más, así como la destrucción o dilución de sus existencias actuales de uranio altamente enriquecido.
Estados Unidos e Israel comenzaron a bombardear Irán el 28 de febrero, argumentando que necesitaban impedir que el país desarrollara un arma atómica. Teherán ha negado durante mucho tiempo tener esa intención, aunque ha enriquecido uranio muy por encima de los niveles necesarios para centrales nucleares.
La guerra provocó un fuerte aumento de los precios de la energía y elevó la inflación a nivel mundial. Miles de personas murieron en Medio Oriente, principalmente en Irán y Líbano, mientras aliados de Estados Unidos como Emiratos Árabes Unidos y Catar fueron atacados con miles de drones y misiles iraníes. Las partes beligerantes acordaron un alto al fuego el 8 de abril, aunque este mostró fragilidad en las últimas semanas y las fuerzas iraníes y estadounidenses se enfrentaron con frecuencia.
Muchos expertos nucleares afirman que 60 días no serán suficientes para alcanzar un acuerdo permanente con Irán, dada la complejidad técnica del asunto. El acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y las potencias mundiales, incluido Estados Unidos, que Trump critica con frecuencia y abandonó durante su primer mandato, tardó cerca de dos años en completarse.
Mientras ambas naciones comienzan a fijar sus posiciones negociadoras, Vance y Trump han tratado de contrarrestar las críticas —incluidas las de aliados políticos y sectores israelíes— de que Irán obtuvo una ventaja en las negociaciones.
“Nos preocupa lo que es mejor para los intereses del pueblo estadounidense”, dijo Vance al columnista de opinión del New York Times Ross Douthat en una entrevista publicada el jueves. “En la medida en que, y creo que el presidente lo ha demostrado, vea una falta de alineación entre los objetivos del sistema político en Israel y los intereses del pueblo estadounidense, está dispuesto a decir que perseguiremos los intereses de Estados Unidos”.
Vance también restó importancia a las preocupaciones de que Irán pueda imponer peajes al tráfico que atraviesa el estrecho de Ormuz, una medida que convertiría este paso crucial, ampliamente considerado aguas internacionales, en una fuente de ingresos para Teherán.
“Creemos que las vías marítimas internacionales deben estar libres de peajes”, afirmó, añadiendo que los países de la región “resolverán conjuntamente un marco de seguridad adecuado para el estrecho en el futuro”.
Si este punto estratégico no permanece abierto, agregó Vance, “no habrá un acuerdo final”.
El petróleo subió ligeramente el viernes. El Brent cotizaba a US$79,39 por barril a las 6:24 a.m. en Nueva York. Aun así, los precios han caído alrededor de 8% esta semana, ya que los operadores anticipan que la reapertura del estrecho de Ormuz aliviará la mayor crisis de suministro energético de la historia.
Los precios del crudo registran un alza de aproximadamente el 30% en lo que va del año porque pasarán meses, o incluso más tiempo, antes de que los flujos de petróleo y gas natural licuado a través de Ormuz vuelvan a la normalidad. Además, Estados Unidos y muchos otros países han reducido sus reservas estratégicas de petróleo a un ritmo récord para contener los precios durante la guerra. Esas reservas deberán reponerse, lo que aumentará la demanda global.
Trump reiteró que las presiones energéticas mundiales influyeron en su decisión de respaldar el memorando de entendimiento.
