El sector productor de leche colombiano manifestó su preocupación frente al incremento de 1,3% en el precio del litro de leche al productor para el periodo 2026–2027, al considerar que este ajuste no refleja la realidad económica que enfrenta la producción lechera en el país.
Mientras el precio al productor registra este incremento marginal, los principales determinantes del costo de producir leche han aumentado de manera significativa. El salario mínimo creció 23,7%, la inflación anual se ubicó en 5,1%, y otros costos como combustibles, transporte, energía e insumos agropecuarios también han presentado incrementos sostenidos.
Aunque el Índice de Precios del Productor (IPP) nacional registró una variación negativa cercana al –2,6% en 2025, este indicador no refleja la realidad de los costos del sector lechero, donde variables determinantes como el salario mínimo, el transporte rural y los insumos agropecuarios continúan aumentando por encima del precio pagado al productor.
Estos argumentos fueron evaluados en el Consejo Nacional Lácteo. Sin embargo, el Ministerio de Agricultura decidió apartarse de la recomendación de este órgano asesor.
Para los productores, esta diferencia genera una brecha creciente entre los ingresos que reciben y los costos que deben asumir para producir, lo que reduce los márgenes de la actividad lechera.
El sistema oficial de liquidación del litro de leche contempla pagos adicionales asociados a calidad, composición y condiciones sanitarias del producto, así como factores de transporte y logística. Sin embargo, el sector advierte que el ajuste del precio base continúa siendo inferior al crecimiento real de los costos de producción.
Tomando como referencia un precio promedio cercano a $2.000 por litro pagado al productor, el incremento del 1,3% representa apenas alrededor de $26 adicionales por litro.
No obstante, para mantener el poder adquisitivo frente a la inflación anual de 5,1%, el precio debería haber aumentado cerca de $102 por litro. Esto implica que el productor está perdiendo aproximadamente $76 por cada litro de leche producido en términos reales.
El impacto económico es significativo. En una finca que produce 1.000 litros diarios, esta brecha puede representar cerca de $76.000 diarios, es decir, alrededor de $27 millones al año.
“Hoy el productor enfrenta una realidad evidente: producir leche es cada vez más costoso, pero el precio que recibe prácticamente no cambia. Cuando el ingreso crece apenas 1,3% mientras los costos del campo aumentan entre 5% y 23%, la sostenibilidad de la actividad se pone en riesgo”, señala Corina Zambrano, presidenta ejecutiva de ANALAC.
Riesgos para la producción nacional
Los productores advierten que si esta tendencia continúa, podrían generarse efectos importantes para la producción nacional de leche:
Deterioro de la rentabilidad de las fincas lecheras,
Reducción de la inversión en productividad y calidad,
Salida de pequeños, medianos y grandes productores del mercado,
Mayor presión sobre el abastecimiento nacional de leche,
Incremento de la importación de leche, teniendo como consecuencia la pérdida de la soberanía alimentaria.
“La leche es un alimento esencial para la nutrición de los colombianos, pero su producción debe ser sostenible para quienes la producen”, afirmó la presidenta ejecutiva de ANALAC.
Ante este panorama, el sector productor hace un llamado al Gobierno Nacional y a los actores de la cadena láctea para revisar el mecanismo de actualización del precio de la leche, incorporando de forma más precisa la evolución de los costos de producción y garantizando condiciones que permitan mantener la sostenibilidad de la actividad.
La lechería es una de las principales actividades económicas del campo colombiano y constituye una fuente clave de empleo rural y abastecimiento de alimentos.
El gremio reitera que fortalecer la producción nacional de leche es fundamental para la seguridad alimentaria del país y para la estabilidad económica de alrededor de 700.000 empleos directos que dependen de esta actividad.
