(Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66).- La semana pasada estuvo marcada por datos macro en EE.UU. que llegaron en línea con lo esperado, sin sorpresas relevantes en ninguna dirección. El PCE subyacente, la segunda estimación del PIB Q2 y las peticiones de desempleo confirmaron el escenario de desaceleración gradual que el mercado ya tenía incorporado. Sin embargo, el plato fuerte de la semana fue el discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, el viernes, quien se mostró firme en su compromiso de controlar la inflación. El mercado interpretó el tono de su intervención como claramente hawkish, lo que generó una reacción inmediata: el dólar se apreció con fuerza, los instrumentos de riesgo cayeron y las probabilidades de alza de tasas en la reunión de septiembre escalaron rápidamente, con el FedWatch asignando al alza una probabilidad superior al 55% por primera vez desde junio.
El impacto del discurso de Warsh se extendió a todos los activos. El oro cedió terreno ante el alza de rendimientos reales, el petróleo moderó desde sus máximos y las monedas emergentes acusaron la presión de un dólar global más fuerte. En la región, el peso colombiano revirtió con fuerza parte de su apreciación reciente, con el USDCOP subiendo más de un 5% en la semana y devolviendo al tipo de cambio hacia la zona de 3,200.
Este fin de semana el escenario se complejizó aún más: el conflicto en Medio Oriente volvió a escalar con el fin del alto al fuego, luego de que se registrara fuego cruzado entre Estados Unidos e Irán, marcando una nueva escalada en la tensión de la región. El mercado abre esta semana internalizando este nuevo escenario geopolítico, con el dólar apreciándose en la apertura de la sesión y el petróleo reaccionando al alza. El Estrecho de Ormuz vuelve a ser el foco de atención y la prima de riesgo energética se reactiva en un momento donde el mercado ya estaba procesando una Fed más hawkish de lo esperado.
En este contexto, la agenda de la semana cobra mayor relevancia. El martes es la decisión de tasas del BCCh en un contexto de tipo de cambio sobre los $930, desempleo al alza y mayor incertidumbre global. También se publica el IPC de Colombia. En EE.UU., será una semana de datos inflacionarios clave con el IPP del jueves y el IPC de agosto del viernes, ambos determinantes para calibrar las expectativas de la reunión del FOMC del 16 de septiembre, en una semana donde los mercados operan bajo presión geopolítica y monetaria simultánea.
Perspectivas a corto plazo
El escenario de corto plazo se volvió más complejo. Con el FedWatch asignando más del 55% de probabilidad a una alza en septiembre y el conflicto en Medio Oriente reescalando este fin de semana, el dólar opera con dos vientos de cola simultáneos. Sin embargo, hay factores que podrían contrapesar esa presión. Las expectativas de que el Banco de Japón continúe ajustando su política monetaria siguen presentes, y una eventual intervención coordinada en el yen podría generar un movimiento de apreciación de divisas emergentes que modere el avance del dólar global. A eso se suma que cualquier señal de nuevas medidas de liquidez o compras de bonos desde la Fed o el Tesoro de EE.UU., en el contexto de la deuda pública en niveles récord, podría contrarrestar parte del sesgo hawkish que hoy domina el mercado.
Barómetro de tasas de interés – Fed
El FedWatch experimentó su giro más significativo desde el comunicado hawkish de junio. La probabilidad de alza para septiembre pasó del 39% de la semana anterior al 55.9%, superando por primera vez la mantención como escenario mayoritario. Las declaraciones de Warsh del viernes fueron el catalizador de ese reposicionamiento, en un contexto donde los datos de la semana no entregaron la señal dovish que el mercado necesitaba. Para octubre, el alza también es el escenario mayoritario con 52.1%, reflejando que el mercado está descontando un ciclo de ajuste que podría extenderse más allá de septiembre.
Esta semana
La semana arranca con EE.UU. en festivo por el Día del Trabajo, lo que reduce la liquidez del lunes. El lunes llega el IPC de Colombia de agosto. El jueves se publica el IPP de EE.UU. y el viernes el IPC de agosto de EE.UU., el último dato de inflación antes del FOMC del 16 de septiembre.
Perspectiva y escenarios para esta semana:
“Es una semana donde dos variables concentran el poder de movimiento de los mercados. Por un lado, los datos de inflación en EE.UU., con el IPP del jueves y el IPC del viernes, que definirán si el sesgo hawkish que instaló Warsh tiene respaldo en los datos de precios antes del FOMC del 16 de septiembre. Por otro, el conflicto en Medio Oriente que vuelve a tomar protagonismo tras el fuego cruzado del fin de semana: si bien el dólar abre levemente a la baja en la sesión de hoy, una mayor escalada que impulse al petróleo al alza y eleve el VIX actuaría como amplificador de presión sobre las monedas emergentes, independientemente de lo que digan los datos macro.
Escenario favorable para monedas emergentes: Los datos inflacionarios en EE.UU. ceden, tanto el IPP del jueves como el IPC del viernes resultan por debajo de lo esperado, reduciendo las probabilidades de alza de la Fed en septiembre. El conflicto en Medio Oriente modera y el petróleo cede terreno. El dólar retrocede y el USDCOP podría retomar la apreciación hacia 3,120–3,160.
Escenario adverso para monedas emergentes: Los datos inflacionarios en EE.UU. sorprenden al alza, tanto el IPP como el IPC resultan por encima de lo esperado, consolidando el alza de septiembre como escenario base. El conflicto en Medio Oriente escala adicionalmente con el petróleo superando los USD 90. El dólar se fortalece con fuerza y el USDCOP podría profundizar su corrección hacia 3,250–3,300“, indica el experto de la fintech Global66.
