TRM $ 3.775 • 0,00%
Tasa Banrep 9,25% • 0,00%
Café $ 2.303.000 • 0,00%
Brent US$ 111,37 • 0,00%
WTI US$ 105,78 • 0,00%

Construcción en Colombia busca ganar competitividad en medio de presión por costos y tiempos de ejecución

Por Economista Colombia 4 min de lectura
Compartir: Facebook X LinkedIn

La construcción en Colombia está entrando en una nueva etapa empresarial. Más allá de la discusión sobre reactivación, el sector enfrenta una agenda de competitividad marcada por cuatro variables que hoy pesan en las decisiones de constructoras, desarrolladores, proveedores y contratistas: productividad, costos, talento técnico y sostenibilidad.

El contexto muestra un comportamiento desigual. Según el DANE, en el cuarto trimestre de 2025 el valor agregado de la construcción cayó 2,6% anual, explicado principalmente por una disminución de 6,5% en edificaciones. Sin embargo, la producción de obras civiles creció 6,3%, impulsada por construcciones en minas y plantas industriales, y por proyectos de carreteras, vías férreas, puentes y túneles.

Para MAPEI, multinacional de origen italiano del sector de construcción, que lleva cerca de 10 años de operaciones en Colombia, este panorama muestra que el sector no está detenido, sino cambiando de prioridades. En una industria donde cada retraso, reproceso o desperdicio impacta la rentabilidad, la conversación empresarial se está moviendo hacia cómo ejecutar mejor, cómo fortalecer la cadena técnica y cómo incorporar soluciones que respondan a mayores exigencias de desempeño y sostenibilidad.

“Hoy la construcción en Colombia tiene una oportunidad importante: avanzar hacia una operación más productiva, más técnica y más sostenible. El reto no está solo en iniciar nuevos proyectos, sino en lograr que cada obra se ejecute con mejores procesos, menor desperdicio, mayor conocimiento técnico y soluciones que generen valor para toda la cadena”, afirmó Miguel Perilla, gerente general de MAPEI Colombia.

En ese escenario, la compañía identifica cuatro desafíos que están marcando la nueva agenda del sector:

Productividad como variable de competitividad

La productividad dejó de ser un asunto interno de obra para convertirse en un factor de negocio. En proyectos de infraestructura, edificaciones, industria o remodelación, los tiempos de ejecución, la coordinación entre actores, la correcta especificación de materiales y la reducción de reprocesos inciden directamente en los márgenes. Para constructoras y desarrolladores, ejecutar mejor significa reducir desperdicios, evitar paradas innecesarias, optimizar recursos y mejorar la rentabilidad de los proyectos.

Costos y eficiencia en toda la cadena

La presión sobre costos está llevando a que las decisiones de compra sean más estratégicas. El menor precio inicial ya no siempre representa la mejor decisión si implica más tiempo de aplicación, mayor mantenimiento, reprocesos o menor desempeño. Por eso, las empresas del sector están evaluando variables como disponibilidad, soporte técnico, durabilidad, facilidad de aplicación y costo total del proyecto. Esta mirada fortalece el papel de proveedores que puedan acompañar a la cadena más allá del suministro.

Mano de obra y formación técnica

La construcción sigue siendo un sector clave para el empleo. En el trimestre móvil abril-junio de 2025 ocupó a más de 1,5 millones de personas en Colombia, según el Observatorio de Hábitat con base en cifras del DANE. Esa escala laboral representa una oportunidad, pero también un reto: elevar capacidades técnicas, promover buenas prácticas de aplicación, formar talento en nuevos sistemas constructivos y reducir brechas entre la innovación disponible y su adopción real en obra.

Sostenibilidad con impacto económico

La sostenibilidad en construcción está dejando de verse como un atributo reputacional y empieza a pesar en la competitividad de los proyectos. Menos desperdicio, mayor durabilidad, mejor desempeño de materiales y procesos más eficientes también significan ahorro, menor mantenimiento y mejor uso de recursos. En Colombia, el Ministerio de Ambiente cuenta con una guía de materiales para construcción sostenible, lo que refuerza la necesidad de que la cadena avance hacia criterios ambientales aplicables al negocio.

“Cuando hablamos de sostenibilidad en construcción, hablamos también de eficiencia y competitividad. Una obra que reduce desperdicio, mejora tiempos, incorpora soluciones adecuadas y extiende su vida útil está respondiendo tanto a una exigencia ambiental como a una necesidad económica del sector”, agregó Perilla.

Para MAPEI, la construcción colombiana tiene una oportunidad concreta de modernizar su cadena de valor. En esa transición, los materiales especializados, la asistencia técnica y la innovación aplicada pueden convertirse en aliados para proyectos de infraestructura, edificaciones, remodelación e industria que requieren mayor eficiencia, mejores tiempos de ejecución y soluciones alineadas con las nuevas demandas del mercado.

PUBLICIDAD (banner)